Mi abuelo era terrorista
Mi abuelo era terrorista—
Cuidaba de su parcela,
regaba los rosales del patio,
fumaba cigarillo con la abuela
sobre la playa amarilla, yaciendo allí
como una alfombra para orar.
Mi abuelo era terrorista—
Recogía naranjas y limones,
iba a pescar con sus hermanos hasta el mediodía,
cantaba una canción reconfortante de camino
al herrero con su caballo moteado.
Mi abuelo era terrorista—
Preparaba una taza de té con leche,
se sentaba en su tierra frondosa, suave como la seda.
Mi abuelo era terrorista—
Partió de casa, dejándola para los próximos huéspedes,
dejó un poco de su mejor agua,
no fuera que los huéspedes murieran de sed después de su conquista.
Nosotras y ellas
Quiero construir mi casa sobre un columpio.
No quiero caminar sobre esta tierra.
Les cuento sobre las casas bombardeadas,
sobre los cuerpos
rasgados
en
pequeños
pedazos,
sobre un cielo ruidoso y
un suelo que TiEmBlA.
Y ellas,
ellas me cuentan sobre su preocupación por las pequeñas flores
que no han regado por algunas horas,
por un canario enfermo en la jaula,
por un programa de TV que se perderán esta noche.
Les duelen los oídos cuando escuchan las sirenas,
pero nosotras hemos quedado sordas por las explosiones.
Sus músculos se tensan por el miedo de camino a los refugios,
mientras los nuestros son perforados por metralla ardiente.
Cosas que podrías encontrar escondidas en mi oído
para Alicia M. Quesnel, doctora
I
Cuando abras mi oído, tócalo
suavemente.
La voz de mi madre persiste adentro, en alguna parte.
Su voz es el eco que me ayuda a recobrar el equilibrio
cuando me siento mareado en mi atención.
Podrías encontrar canciones en árabe,
poemas en inglés que me recito a mí mismo,
o una canción que canto a los pájaros que gorjean en nuestro patio.
Cuando cosas la herida, no olvides poner de nuevo todas estas cosas
/en mi oído.
Devuélvelas en orden, como harías con los libros de tu repisa.
II
El zumbido de un dron,
el rugido de un F-16,
los gritos de las bombas que caen sobre casas,
sobre campos y sobre cuerpos,
de cohetes que se echan a volar—
limpia mi pequeño conducto auditivo de todos ellos.
Rocía el perfume de tus sonrisas en la incisión.
Inyecta la canción de la vida en mis venas para despertarme.
Golpea suavemente el tambor para que mi mente pueda danzar,
con la tuya,
mi doctora, noche y día.
Mi abuelo era terrorista es una breve antología del poeta palestino Mosab Abu Toha hecha en noviembre para difundir los acontecimientos y la resistencia en la región. Han sido impresos varios tirajes de circulación gratuita.
Las llaves grabadas vienen solidariamente de la mano de Bastardilla.
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