hay quienes prefieren nuestra pérdida
nuestro llanto nuestra hambre
―pues hasta las ausencias nos pertenecen en esta tierra―
a nuestra salvaje alegría nuestra solidaridad nuestra
supuestamente incomprensible violencia
pues sólo el dolor al que nos someten nos humaniza a sus ojos
sólo el soportar la bota del imperio de turno
mansa silenciosamente
nos hace dignas de consuelo
y de la siempre cómoda inamovible lástima
¿acaso no nos hemos levantado?
¿no hemos sacudido el mismo suelo que nos niegan
con nuestro baile y hecho retroceder los escombros
a fuerza de arrojarlos sobre los tanques y los cascos?
son insoportables la sonrisa de una niña en medio del horror
la sombra de un olivo incólume cargado de frutos
la dabke bajo la infatigable luz del día en las ruinas de una escuela
el juego de pelota en un aire colmado del polvo de casas demolidas
porque son una afrenta a su voracidad su cobardía
cada piedra cada cascote desprendido por las bombas
volverá sobre ustedes
oh eternas víctimas
no impugnaremos esa mala conciencia que prodigan
a sus amigas de hoy y opresoras de antaño
pues mataría toda posible belleza en nosotras
así lo ha hecho en ustedes y
como han repetido hasta el cansancio
somos salvajes animales humanos
no queremos parecernos
a quienes han querido aplastar toda dignidad sobre la tierra
en cada rincón del mundo
con expediciones militares o apenas científicas exterminios innumerables mercancías
para gloria de la libertad
la civilización
sus bellas costumbres
nos parecemos a ellas
a todas quienes se han levantado
y quiebran día tras día dificultosamente
el estruendoso silencio
a quienes sueñan con lo que vendrá después de la resistencia
e hincan los dientes feroces sobre la mano
que nunca les dio de comer
si ellas no han logrado destruirnos ustedes
las mansas las dudosas las que viven y huyen de la culpa
no harán mucho con sus buenas intenciones sus
declaraciones de principios
escuchen cuando les dicen que nadie ha pedido ser salvada lo hacemos ya por nuestra cuenta
mucho menos por manifiestos
golpes de pluma que nos muestren como iguales
en sus palabras siempre
sino que bailen luchen y al fin se parezcan a nosotras
no nosotras a ustedes