Carlos
Alfredo Cortez nació en Millwaukee, Estados Unidos, en 1923, de madre alemana y padre yaqui, ambas afiliadas a la Industrial Workers of the World, el mítico (y por momentos enorme) sindicato revolucionario en funciones desde 1905 y con presencia internacional. Se unió a la IWW después de haber pasado dos años en la cárcel por oponerse a su reclutamiento durante la segunda guerra mundial. Fue grabador, impresor, obrero en la construcción, conserje, periodista y poeta. Sus caricaturas, grabados, artículos y poemas fueron publicados por varios periódicos radicales a lo largo de su vida, manteniendo como tema central de su trabajo la cotidianidad y las luchas de las oprimidas. Hizo parte de la recuperación de la Charles H. Kerr, una de las editoriales radicales más antiguas de los estados unidos, fundada en 1886 y activa hasta el día de hoy. Falleció en su casa a los 81 años, rodeado de amigxs y con su tarjeta del sindicato en regla.
Estos poemas son parte del libro Crystal-Gazing the Amber Fluid and Other Wobbly Poems, publicado por Charles H. Kerr en 1990.
Una diferencia
El esquirol que le escupe
a mi pancarta,
vocifera obscenidades
y grita,
«¡Regresa a
Rusia!»
Con él no me siento
demasiado molesto;
simplemente
tiene mucho trecho por delante.
Pero la persona que mira
furtivamente en torno suyo
antes de susurrarme
confidencialmente
«Estoy de acuerdo contigo;
¡lo que estás haciendo es tremendo!»
A esa no puedo
soportarla;
Esa,
¡no va a ninguna parte!
Bichos
Cuando los dinosaurios pisaron la Tierra antediluviana por primera vez
ellos estaban aquí observando
teniendo cuidado de no ser aplastados.
Y cuando esos behemoths reptilianos
perecieron de cara al holocausto
de los crecientes dolores de una Tierra infante
ellos estaban aquí dándose un banquete con sus cadáveres.
Cuando los primeros mamíferos debutaron tímidamente
ellos estaban aquí anidando en sus pelajes
y haciendo madrigueras en sus pieles.
Y cuando una nueva y extraña criatura de dos patas
bajó de los árboles para construir sus ciudades
ellos estaban aquí anidando entre la madera y la piedra
y deleitándose en sus cocinas y alcantarillas.
Ellos estaban aquí prosperando en el smog,
creciendo en los canales contaminados,
y prosperando gracias a los insecticidas y el DDT,
prosperando en las ciudades ennegrecidas por el hollín
y los campos blanqueados por la sequía;
Apenas miraron con un moderado interés
cuando comenzaron a brotar las nubes con forma de hongo.
Ellos siguen aquí.
Pero dónde está el hombre, dónde está el hombre, ¿¡¿¡DÓNDE ESTÁ EL HOMBRE?!?!
Canción del ciudadano de segunda
Yo, cuyos padres
cazaron búfalos en las
planicies
y salvaron de la inanición
a los peregrinos
no puedo comprar un vaso de
cerveza
en mi propio país,
Y
Yo, cuyos padres
plantaron los primeros maizales
y construyeron pirámides
no puedo cruzar una frontera en mi propio continente,
Y
Yo, cuyos padres
conocieron el hedor de
los barcos de esclavos
y con memorias ancestrales
crearon una música nueva
no puedo sentarme donde me plazca
en mi propio mundo
Y
Cada vez que abro la boca
me dicen que regrese
al lugar de donde vine
Y
Yo no tengo el dinero para ello
tampoco
la intención.